Escuela de Arquitectura Carlos Raúl Villanueva (EACRV)  
Facultad de Arquitectura y Urbanismo
Universidad Central de Venezuela                          



portafolio

EACRV



Esta plataforma se encarga de recopilar y exhibir los trabajos desarrollados en los talleres de proyecto y asignaturas de la Escuela de Arquitectura Carlos Raúl Villanueva FAU —UCV. Su contenido se actualiza semestralmente tras las entregas finales, permitiendo organizar los mejores proyectos en una página web categorizada.

El objetivo principal es ofrecer una vitrina virtual donde los estudiantes y profesores puedan mostrar sus logros a la comunidad académica y profesional. Un equipo de pasantes de la EACRV administra los contenidos, diseño y soporte técnico. Sigue las instrucciones para publicar un proyecto.

                                                             
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Eventos y Publicaciones


ÁREA
Diseño Arquitectónico - Historia y Crítica - Ambiente y Edificación - Tecnología - Métodos - Expresión - Teoría - Estudios Urbanos

SEMESTRE 1 - 2 - 3 - 4 - 5 - 6 - 7 - 8 - 9 - 10

PROGRAMA Mercado - Plaza - Vivienda Unifamiliar - Vivienda Colectiva - Museo - Espacio Cultural - Pabellón - Mobiliario

TEMA Estructura - Topografía - Composición - Sistemas de Soporte - Materia  -  Lugar - CLima - Urbano - Rural - Efímero - Nuevas Reglas

ESCALA S M L XL 



CANAIMA COMO CÉLULA

SEXTO SEMESTRE
Unidad Docente 00

ESTUDIANTES:
Diana Valentina Parra
Frank Eliu Bustamante.

PROFESOR:
Fabio Sansón

PERIODO:
2025-II
   El proyecto se estructura desde un principio conceptual claro, la célula como unidad mínima que articula un sistema mayor. Esta idea, que surgió como una metáfora de cómo funciona Canaima a nivel ecológico y cultural, se convierte en una herramienta proyectual concreta. Bajo este enfoque, cada elemento del programa no se concibe de manera aislada, sino como parte de un organismo interdependiente en el que la circulación, función, clima, comunidad y paisaje se relacionan dinámicamente.

   La primera decisión clave fue la implantación general, guiada por tres principios desarrollados durante el proceso: jerarquía espacial, flujo continuo, e integración ambiental. Los cuales se tradujeron directamente en la forma en que organizamos el conjunto. El núcleo se ubica en el centro del terreno porque funciona como el corazón del sistema, el punto donde se concentran las actividades administrativas, de orientación y de encuentro: recepción, administración, tiendas, enfermería, baños, mirador y una pieza longitudinal que recoge y distribuye los flujos hacia el norte y el sur. Su posición responde a la necesidad de garantizar legibilidad espacial, accesibilidad equitativa y control de los desplazamientos sin generar barreras visuales o físicas.

   La topografía se convierte en una guía activa: la pendiente no se corrige, sino que organiza el proyecto. Bajando desde el núcleo hacia el eje central se ubica el restaurante y la sala de eventos, siguiendo la lógica del recorrido natural: quien llega, se orienta en el núcleo, y luego se desplaza hacia actividades colectivas y de permanencia. Estas piezas se apoyan en plataformas ligeras y adaptadas al terreno, aprovechando la pendiente para obtener visuales abiertas, ventilación cruzada y una relación franca con la vegetación

    Finalmente, en la cota más baja del recorrido, se encuentra el muelle, que es el punto de contacto con la laguna y el límite del sistema.

   El eje longitudinal norte–sur se desarrolla como una espina dorsal que mantiene coherencia en la lectura del conjunto. En el extremo sur se ubican los módulos de habitación de los trabajadores y sus baños secos, mientras que en el extremo norte se implantan los módulos de visitantes, también acompañados de baños secos. Esta separación responde a principios funcionales y de privacidad, pero también a la estrategia de distribuir la densidad ocupacional para no sobrecargar una sola zona del terreno. Los módulos se organizan con una lógica repetitiva inspirada en la célula: unidades autónomas, elevadas sobre pilotes, con una pequeña terraza, área de descanso, mobiliario mínimo y ventilación natural asegurada. El uso de madera y caña brava permite trabajar con luces cortas, estructuras livianas y sistemas desmontables que reducen el impacto sobre el suelo.

   Las decisiones sobre circulaciones también derivan de nuestras estrategias iniciales. Las caminerías sobre pilotes de madera funcionan como “conductos” que conectan las células del sistema sin interrumpir la infiltración del agua, la vegetación existente ni el movimiento natural de fauna. Los senderos se elevan ligeramente para evitar erosión, mejorar la seguridad y reforzar la sensación de recorrido continuo.

   En conjunto, el proyecto madura como un sistema completo: un organismo donde los espacios se conectan de manera fluida, la implantación responde al terreno, y las estrategias conceptuales se vuelven decisiones arquitectónicas precisas, sensibles y coherentes con Canaima.












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